El
Tercer Hombre
(
The Third Man)
Ficha
Técnica:
Dirección
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Carol
Reed
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Producción
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Carol Reed
Alexander Korda
David O. Selznick
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Guión
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Graham Greene
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Música
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Anton Karas
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Fotografía
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Robert Krasker
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Protagonistas
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Joseph Cotten
Alida Valli
Orson Welles
Trevor Howard
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Año
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1949
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Género
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Cine negro
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Argumento:
Viena, 1947. El norteamericano Holly Martins, un escritor
de novelas policíacas, llega a la capital austriaca cuando la ciudad está
dividida en cuatro zonas, ocupada por los aliados de la Segunda Guerra Mundial.
Holly llega reclamado por un amigo de la infancia, Harry Lime, que le ha
prometido trabajo. Pero el mismo día de su llegada coincide con el entierro de
Harry, quien ha sido atropellado por un coche. Allí conoce a la novia de Harry,
Anna, de la que pronto se enamora.
Sin embargo, las versiones contradictorias y el clima de
misterio que envuelve todo, llevan a Holly a investigar el caso, pues sospecha
que su amigo vive. El Mayor Calloway, de las fuerzas de ocupación británicas,
le convence de que Lime es un peligroso delincuente que se ha refugiado en la
zona soviética. Así, Holly descubre que Harry no era la persona enterrada, sino
un traficante de penicilina adulterada.
Entonces se decide a colaborar con las autoridades, y se
presta como cebo para capturar a Harry Lime. Al final, tras abatir a tiros a su
enigmático y antiguo amigo, perseguido y acosado en los canales de las alcantarillas
de Viena, Anna pasará al lado de Holly despreciándole.
Reparto y personajes:
Joseph Cotten: Holly Martins
Alida Valli: Anna Schmidt
Orson Welles: Harry Lime
Trevor Howard: Mayor Calloway
Bernard Lee: Sargento Paine
Wilfrid Hyde-White: Crabbin
Erich Ponto: Dr. Winkel
Ernst Deutsch: Baron Kurtz
Siegfried Breuer: Popescu
Paul Hörbiger: Karl,
portero de Harry Lime
Hedwig Bleibtreu: Casera
de Anna
Robert Brown: Policía
militar británico
Alexis Chesnakov: Brodsky
Herbert Halbik: Hansl
Paul Hardtmuth: Portero
de Sacher
Comentario:
El aporte de Orson Welles a la película parece evidente.
Welles, que tenía problemas con sus producciones en Hollywood, decidió dar el
salto a Europa, donde dirigió y colaboró en varios proyectos, entre ellos este
film de Carol Reed.
El plano secuencia del final y la escena de la
persecución en los alcantarillados son memorables.
Es de destacar la fotografía en blanco y negro y los
exteriores seleccionados, que muestran diversas facetas de la ciudad de Viena,
como la Noria de Viena del Prater o las cloacas vienesas, marco de la famosa
escena de la persecución final.
Reconocer que es un clásico inmejorable es algo muy
tópico, pero no se puede negar la fantástica realización de esta película, una
Viena destruida por la Guerra, que mantiene cuatro divisiones políticas dentro
de la misma ciudad, y la convivencia de los habitantes siguiendo las leyes
según que suelo pisen, es algo irrepetible en nuestra historia.
Podemos hallar la lectura psicológica de la culpa, del
sentimiento de la soledad, de la frustración, del miedo, todo lo que si uno se
fija bien, transmite así mismo la mirada del mismo autor en las fotografías.